Trucos para ahorrar en electricidad en tu negocio

¿Sabías que más de la mitad de la factura de electricidad de una tienda corresponde a la iluminación? Aunque este es un aspecto irrenunciable para cualquier compañía —y, por supuesto, para sus acciones de publicidad exterior (outdoor advertising)—, siempre hay oportunidades para reducir el importe que se paga por este concepto. Para ayudarte a lograrlo, te traemos algunos trucos para ahorrar en electricidad tu negocio. Aunque algunos ya te resultarán familiares, te aseguramos que muchos otros serán una grata, y utilísima, sorpresa. ¡Presta atención!

Comprueba si utilizas la iluminación que (realmente) necesitas

Nadie discute que la iluminación desempeña un papel clave en cualquier negocio. Además de condicionar cómo los compradores perciben el espacio, también influye en la impresión que obtienen de los productos expuestos. En algunos casos, este factor es aún más importante, como ocurre con los restaurantes. Para aquellos que quieran ofrecer un ambiente relajado, una luz tenue será el mejor aliado. En cambio, en el caso de las tiendas de fast food, primará la iluminación intensa, que favorece que el cliente coma más rápido y abandone antes el local. De ahí la importancia de la luminotecnia… y de verificar si estás usando luz de más. Nadie conoce mejor que tú las necesidades de tu establecimiento.
Otro truco para ahorrar electricidad en tu negocio consiste en pintar los techos y paredes de colores luminosos, lo que ayudará a incrementar la sensación de luminosidad. Asimismo, también es deseable aprovechar al máximo la luz natural para rebajar tu factura energética.

Funcionamiento de un LED

¿Cómo funciona el LED?  Se basa en la activación de una unión PN, consistente en una estructura básica de componentes electrónicos denominados semiconductores (fundamentalmente, diodos y transistores inorgánicos). Todo diodo consta de dos patillas de conexión, una larga y una corta. Mientras la larga se conecta al polo positivo, la corta se conecta al polo negativo. Esto es lo que permite el paso de la corriente.

Los componentes que forman parte de los semiconductores, por otro lado, determinarán los colores que emitirán. Por poner algunos ejemplos, el naranja se produce con fosfuro de galio y arsénico, fosfuro de aluminio-galio-indio y fosfato de galio; el verde se logra a partir de fosfato de galio y fosfuro de aluminio-galio-indio, mientras que el azul se crea a partir de seleniuro de zinc, nitruro de galio-indio y carburo de silicio como sustrato.

Controla la climatización

No es extraño ver a personas en el interior de las tiendas buscando en el bolso una chaqueta o un chal con el que cubrirse los hombros… durante los meses de verano. Lo mismo ocurre con los clientes que, en plena campaña navideña, acaban haciendo sus compras en manga corta. Aunque la potencia del aire acondicionado o de la calefacción dependerá de muchos factores —por ejemplo, el número de aparatos eléctricos en funcionamiento dentro del negocio, la cantidad de personas presentes, las dimensiones del establecimiento, la disponibilidad de un mecanismo de aislamiento del frío, etc.—, toma como referente estos valores de temperatura ambiente en interiores: 19 en invierno y 24 en verano.

En cuanto a la calefacción o sistemas de calor, asegúrate de que los depósitos, las tuberías y las calderas estén perfectamente aislados. En cuanto al aire acondicionado, procura que el condensador esté en el sitio más fresco posible y que no reciba directamente la luz solar. También se recomienda limpiarlo y revisarlo cada tres meses.

En el exterior, la instalación de toldos que mitiguen el impacto del sol es casi tan importante como los rótulos luminosos de LED.

Instala reguladores del flujo de luz

Aunque es posible que no hayas oído hablar de ellos, te aseguramos que pueden resultarte de gran utilidad. Se trata de equipos centralizados que se instalan en la cabecera de los suministros de alumbrado público y viaria, junto a los cuadros eléctricos, y que desempeñan dos funciones primordiales: por un lado, estabilizar la tensión de las lámparas y, por otro, regular la luz que estas emiten, dependiendo del tránsito o la presencia de personas. Si las instalas en la fachada del edificio, el ahorro puede ser sustancial.

Apuesta por la tecnología M2M

Si bien es probable que no estés familiarizado con las tecnologías M2M (machine-to-machine), deberías interesarte por ellas, ya que pueden permitirte reducir hasta un 20% los costes en energía, dado que contribuyen a detectar los recursos malgastados. Gracias a la domótica, podrás regular automáticamente la iluminación, encender o apagar dispositivos que no estés utilizando o instalar temporizadores y detectores de presencia. ¿El resultado? Un importante ahorro de luz.

Desconecta los aparatos eléctricos que no necesites

Aunque el gasto energético que genera eso solo una ínfima parte del consumo energético de tu empresa, recuerda que todo suma. De ahí la importancia de desconectar los gadgets cuando no los estés utilizando. Por ejemplo, un televisor en standby gasta un 5% más de electricidad que otro que esté completamente apagado. Esto incluye también los cargadores de ordenadores portátiles y teléfonos móviles, una vez la carga se haya completado. Incluso, te animamos a hacer la prueba con las impresoras, los faxes o las fotocopiadoras. Nuestra recomendación es que las dejes apagadas durante la noche y los fines de semana, ya que así obtendrás hasta un 10% de ahorro en el consumo energético.

Y ya que hemos hablado de televisores, recuerda que las pantallas LED de interior pueden ayudarte a economizar en relación con los monitores convencionales, además de brindarte una luminosidad y una calidad de la imagen claramente  superior. Así podrás ahorrar luz y a recortar gastos.

Configura los ordenadores en el modo “ahorro de energía”

Si bien el dato puede variar sensiblemente dependiendo del tipo de compañía, lo cierto es que se calcula que el uso de ordenadores puede suponer hasta el 60% de la electricidad que se consume en una empresa. Por eso, uno de los trucos para ahorrar en electricidad en tu negocio consiste en configurar todos los terminales en el modo “ahorro de energía”. También te recomendamos apagar el ordenador si no lo vas a utilizar en más de una hora. Para pausas inferiores, también puedes hacer lo propio con la pantalla.

Presta atención al mantenimiento

Es indispensable velar para que las instalaciones eléctricas estén siempre en perfectas condiciones. De lo contrario, lo más probable es que incrementen el consumo de energía. Para evitarlo, traza un plan de mantenimiento que establezca cuándo hay que cambiar las luces, por qué modelos y de qué manera. Asimismo, también debes de establecer la frecuencia de limpieza. Por lo menos, ocúpate de este aspecto un par de veces al año. A la hora de elegir una lámpara, ten en cuenta su rendimiento, eficiencia energética, consumo y vida útil.

Elige luces de bajo consumo y LED

Hoy por hoy, las bombillas más eficientes y las más económicas —es decir, las de bajo consumo—son las de LED (light-emitting diode o diodos emisores de luz), que ofrecen un mayor rendimiento que la bombilla incandescente convencional o incluso, que las luces halógenas. De ahí que las pantallas LED representen también una oportunidad de ahorrar energía.

Involucra a toda la empresa en las prácticas de ahorro

Estas buenas prácticas de ahorro no solo deben ser asumidas por la dirección de la empresa, sino también por el resto del capital humano que la forma o que trabaja en la oficina. Por eso, es importante concienciar a todos los profesionales que la forman que apaguen las luces cuando no las necesiten.

¿Conoces otros consejos o trucos para ahorrar en electricidad en tu negocio? Si es así, no dudes en mandarnos esta información en tus comentarios.

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