Sensores y control de brillo o luminosidad en pantallas LED

Las pantallas LED publicitarias presentes en nuestras ciudades cuentan con una particularidad que las hace destacar sobre los monitores convencionales: su gran luminosidad. Gracias a la cantidad de luz que desprenden, son el elemento ideal para promocionar cualquier servicio o producto en nuestras calles sin que la luz del sol afecte su capacidad de comunicar. ¿La clave? Los sensores y el control de brillo o luminosidad en pantallas LED.

Por la razón mencionada, cada vez son más los usuarios que cambian los pequeños y poco luminosos televisores o smart TV por pantallas LED gigantes en sus escaparates, o bien sustituyen las vallas publicitarias estáticas por vallas publicitarias de LED.

La inmejorable luminosidad de las pantallas LED es una virtud incontestable, pero también ha sido objeto de controversia, ya que una mala regulación lumínica puede provocar problemas como los que detallamos a continuación.

Impacto ambiental de la iluminación

La normativa europea ha traído consigo nuevas leyes que buscan contribuir a la conservación del medio ambiente. En el caso de las pantallas LED, su elevada luminosidad provoca en condiciones ambientales de poca luz —como el atardecer o por la noche— un perjuicio para la fauna, ya que interfiriere en su visión y, por lo tanto, en sus hábitos naturales.

Además, un exceso de luz en horas nocturnas favorece una contaminación lumínica ambiental totalmente innecesaria. Por comprobarlo, basta con ver las fotografías vía satélite, donde los núcleos urbanos exhiben una gran luminosidad.

Efectos de una luminosidad excesiva sobre los conductores

Todos tenemos claro que la finalidad de una pantalla LED es crear un reclamo visual sobre aquello que se está reproduciendo, pero sin que ello provoque molestias visuales en los transeúntes o los conductores de los vehículos que circulen alrededor. En los últimos años, han sido muchos los casos donde la propia ciudadanía ha denunciado la instalación de pantallas o paneles LED por las molestias que les ocasionaba.

En este contexto, y debido a la instalación cada vez mayor de pantallas LED gigantes, los organismos oficiales han acelerado su regulación. Aunque en un primer momento se prohibió su colocación, su gran potencial comunicativo hizo finalmente decidieran no vetarlas, adoptando para ello normas de regulación lumínica según la hora del día.

Para respetar esta normativa, hay que ceñirse a los valores de luz permisibles que indique la autoridad competente. Al tratarse de normativas locales, es posible que en ciertos lugares aún no exista una norma al respecto. Cuando esto ocurra, aplicaremos la lógica y regularemos la luminosidad de manera que no creemos molestias en el entorno.

¿Cómo regular la luz o la luminosidad de las pantallas LED?

Hay varias formas de regular nuestras pantallas LED, cada una de ellas con unas prestaciones y unas particularidades concretas.

Regulación programable de pantallas y paneles LED

Mediante el uso de un software avanzado, podemos crear una tabla de horarios, asignando un valor de brillo determinado según la franja horaria que deseemos. Este método es muy eficaz, ya que permite personalizar a nuestro gusto el nivel de brillo que más nos convenga. Como contrapartida, podemos decir que esta forma de programar el brillo no tiene en cuenta las condiciones de luz ambientales. Es decir, el sistema no lo contempla que el día pueda estar nublado, por lo que siempre empleará los valores de brillo predeterminados. Aunque esto pueda parecer un problema —como consideran muchos vendedores—, la verdad es que esto tampoco en un gran inconveniente, ya que, en las horas diurnas, las pantallas LED no provocan molestias visuales, independientemente de cuál sea su valor lumínico.

Como ejemplo, podemos compararlo con utilizar las luces de un vehículo y probar si estas luces llegan a molestar usándolas a plena luz del día (soleado o nublado). Lo cierto es que ni las luces cortas ni las largas provocan molestias a los transeúntes al utilizarlas de día.

Eso sí: cuando se cambie la hora para ajustarla al horario de invierno o de verano, tendremos que modificar nuestra tabla de valores lumínicos, ya empezará a oscurecer más pronto (a finales de octubre) o más tarde (a finales de marzo).

Este sistema es una muy buena opción si se desea prescindir de elementos externos como los sensores de luz, que son caros y difíciles de usar.

Regulación de las pantallas LED con sensores de brillo

Los sensores de brillo para las pantallas LED son elementos externos que se añaden a la pantalla LED para que, de forma totalmente automática, regule su nivel de brillo en función de las condiciones de lumínicas ambientales. Estos sensores están compuestos por un fotorreceptor y una tarjeta de control. A continuación, veremos en qué consiste cada uno de estos elementos.

¿Qué es un fotorreceptor o sensor de brillo?

Un fotorreceptor es un diodo LED polarizado de forma inversa que detecta los fotones —es decir, las partículas que forman la luz y, en general, la radiación electromagnética— que inciden sobre él. Para proteger este diodo fotosensible y el resto de los elementos electrónicos que lo conforman, el fotorreceptor se suele entregar dentro de un receptáculo totalmente estanco para que pueda ser instalado tanto en pantallas LED de interior como en pantallas LED de exterior. Este sensor de brillo tiene que instalarse en la parte frontal de la pantalla LED, en la dirección que el monitor se oriente.

¿Qué es una tarjeta de control de brillo?
La tarjeta de control de brillo desempeña la función de recibir los valores del sensor de brillo, interpretarlos y enviarlos a la pantalla LED. Esta placa electrónica es la que almacena los valores que hemos programado anteriormente y que asigna un valor de luminosidad a la pantalla según la luz que incida sobre el sensor.

Esta tarjeta electrónica ha de estar conectada directamente con el sensor lumínico a través de un cable y también tiene que estar protegida del agua, en caso de las pantallas LED de exterior, por lo que tiene que ubicarse dentro de una caja estanca o dentro de la pantalla LED.

Las ventajas que presenta un sensor de brillo automático son evidentes. Ahora bien: este sistema también pues ocasionar problemas que pocas empresas suelen comentar. En las líneas que siguen, detallamos dos de las más frecuentes.

  • La dificultad de colocar el sensor en la parte frontal, ya que su tamaño impide la instalación de una manera cómoda y práctica, por lo que se requiere tirar de inventiva para dar con una solución que permita situarla correctamente.
  • Otro inconveniente es que la cercanía de árboles, farolas, toldos u otros elementos puede perjudicar la captación de la luz real. Por ejemplo, se han dado casos en los que la regulación de la pantalla LED no es correcta, debido a que la luz de una farola próxima confunde al sensor y, como consecuencia, da valores más elevados de luminosidad a la pantalla, con el consiguiente perjuicio a los transeúntes.

Conclusiones sobre los sensores de brillo o luminosidad para pantallas LED

En resumen, podemos decir que un sistema de regulación lumínica en nuestras pantallas LED es un aspecto obligatorio para que sus valores de luz se adapten correctamente a la normativa vigente.

En cuanto a elegir entre un sistema programado o con sensor, las dos opciones son perfectamente válidas, por lo que su elección es más una opción más personal que técnica, ya que ambas soluciones son bastante efectivas. En nuestra opinión, recomendamos decantarnos por la opción programable al tratarse de la forma más económica, simple y fiable. En todo caso, siempre estamos a tiempo de adquirir la opción con sensor de brillo automático.

Hasta aquí nuestro artículo sobre sensores y control de brillo o luminosidad en pantallas LED. ¿Tienes duda? En ese caso, ponte en contacto con Visual Led sin compromiso, por teléfono, e-mail o completando nuestro formulario. Estaremos encantados de asesorarte sin compromiso.

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