Los errores más habituales en una estrategia de marketing

Estas son algunas de las preguntas que todo emprendedor se hace antes de poner en marcha un negocio: ¿será rentable? ¿Cuánto tardará la empresa de salir de los números rojos? ¿Cuánto se venderá y dónde? ¿Cuáles serán los productos de más éxito? Estas dudas son de lo más frecuente, como también lo son algunas de las decisiones que se adoptan para encauzar el negocio. Ahora bien: ¿cuáles son los errores más habituales en una estrategia de marketing?

En Visual Led, llevamos desde 2003 apoyando a empresarios de todo el mundo a mejorar sus ventas a través de la comunicación y la publicidad exterior (outdoor advertising) e interior, ya sea mediante el uso de en pantallas LED, rótulos luminosos o mupis, entre otros formatos. Por eso, conocemos de cerca algunos de los fallos más recurrentes a la hora de afrontar una aventura empresarial.

Si ya tienes un negocio o bien estás planteándote lanzar una start-up, aquí tienes resumidos los errores más habituales en una estrategia de marketing (y cómo evitarlos).

1. No elegir el canal de comunicación adecuado

La era digital ha traído consigo una gran variedad de herramientas que dan visibilidad a pequeñas y medianas empresas cuyo presupuesto acostumbra a ser reducido. Las redes sociales, por ejemplo, son una buena oportunidad de comunicación para aquellos que cuentan con un presupuesto limitado.

Sin embargo, tener presencia en las redes sociales no debe ser un fin en sí mismo, y menos si eso implica perder de vista el objetivo último de cualquier negocio: comercializar un producto o servicio. Por eso, al diseñar un plan de comunicación, es indispensable conocer al/ a los buyer persona —o clientes ideales— e identificar en qué medios sociales se mueven. Puede resultar tentador pensar que cuanto mayor sea el número de perfiles sociales, mayor será la visibilidad de la empresa. Sin embargo, cada perfil exigirá destinar unos recursos en concepto de creación de contenidos y, posiblemente, en materia de publicidad.

Para elegir el canal de comunicación ideal, hay que responder a estas cuestiones: ¿qué ofrezco? ¿Para quién es? ¿De qué presupuesto dispongo? ¿Cuáles son mis objetivos de ventas? Responderlas con sinceridad te ayudará a identificar el medio de comunicación más relevante para tu proyecto.

2. No definir al buyer persona

Detrás de este error, suele existir el temor de perder clientes potenciales. En cualquier caso, querer llegar a todos puede suponer no impactar eficazmente en nadie, ya que ningún producto satisface las expectativas y las necesidades de todos. Todos tenemos necesidades específicas que determinan nuestra elección. Por lo tanto, para la misma categoría de producto, algunos buscarán que sea práctico, mientras que otros se fijarán en el precio, en las facilidades de pago, en la calidad o en la rapidez en el envío. Por eso, hay que dar una respuesta lo más ajustada posibles a las demandas de cada cliente. En este sentido, las herramientas de escucha activa en las redes sociales, los focus group o los estudios de mercado pueden ser un magnífico aliado.

Naturalmente, nada impide ofrecer varios servicios para diversos objetivos, pero hay que tener presente que, para promocionar cada uno de estos servicios, deberás utilizar una campaña de comunicación específica. Nuestro consejo es centrarse en primer lugar en los buyer persona que más interesen a la empresa, antes de abrirte a nuevos públicos. Esto dará un know-how que te será de gran utilidad para nuevas acciones.

3. No fidelizar clientes

Hay quien piensa que conseguir clientes es un desafío más estimulante que garantizar la satisfacción de los ya existentes. Aun así, es mucho más fácil y menos costoso aumentar la facturación generada por los clientes actuales.

Según un estudio reciente, retener al 5% de nuestros clientes puede incrementar el beneficio medio por cliente entre un 25% y un 100%. Todo ello sin perder de vista que conseguir un nuevo cliente tiene un coste entre seis y siete veces superior al de conservar a otro antiguo. Por lo tanto, obsesionarse con ampliar la cartera de compradores puede hacer que un negocio pierda oportunidades para ampliar tu facturación.

4. Lanzar mensajes basados en los competidores

He aquí otro de los errores más habituales en una estrategia de marketing: hablar acerca de la competencia en tus anuncios publicitarios. Atacar a alguien o señalar aquellos aspectos en los que la empresa cree ser mejor no solo es inútil, sino que puede girarse en contra, tanto desde el punto de vista de la reputación corporativa como en los tribunales. Precisamente, eso fue lo que le ocurrió hace unos años a una conocida marca de zumos española.
Evitarlo es sencillo: basta con destacar el valor diferencial, aquello que hace que la empresa sea única, sin mencionar a sus competidores. Un estudio favorable puede ser un buen argumento para reforzar el mensaje que se está lanzando (para ello, es importante citar la fuente).

5. No monitorizar el rendimiento de las acciones de marketing

Son muchos los emprendedores que no se paran a analizar qué resultados les están dando sus campañas de marketing ni el retorno de la inversión (ROI, en sus siglas en inglés), lo que aumenta el riesgo de tomar malas decisiones. También hay quienes, abrumados por el Big Data, no saben cómo monitorizar las cifras ni cómo sacar el máximo rendimiento a los datos disponibles. Así, según un estudio reciente de MarketingProfs, únicamente el 21% de los marketers aseguraba ser capaz de medir el retorno de la inversión de sus campañas de contenido.

Si es este tu caso, te recomendamos externalizar esta función a una agencia o un experto en analítica web, ya que medir y analizar cómo está funcionando una campaña de marketing es indispensable. Este ejercicio de análisis no solo te servirá para progresar, sino también, y sobre todo, para asegurarte de que vas en la buena dirección. Por eso es un buen argumento sobre el que cimentar la toma de decisiones.

6. Apostar por el riesgo cero

Aunque todos estamos condicionados por el presupuesto, no hay que perder de vista que el marketing no es una ciencia exacta. En efecto, las probabilidades de ofrecer el producto correcto al cliente correcto a través del mensaje correcto a la primera son prácticamente nulas. Y este es otro de los errores más habituales en una estrategia de marketing: cerrarse en banda a las posibilidades de equivocarse. En cualquier empresa, especialmente al principio, el método de prueba y error debe estar a la orden del día. Incluso, las meteduras de pata pueden ser un detonante para iniciar el camino hacia el éxito.

Ahora que ya conoces cuáles son las equivocaciones más comunes, te invitamos a integrar la publicidad exterior en tu plan de marketing. Si quieres saber cómo, llámanos sin compromiso al (+34) 977 271 074, mándanos un e-mail a comercial@visualled.com o envía tus preguntas a través de nuestro formulario de contacto. Resolveremos todas tus dudas y te orientaremos en lo que necesites. ¡Te esperamos!

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